Los constituyentes de la oración: argumentos

Hablamos de oración para referirnos a una estructura que:

  1. Tiene sentido completo (unidad semántica).
  2. Contiene un verbo conjugado (a veces, puede estar omitido).
  3. Tiene independencia sintáctica; es decir, podemos entender su significado sin que dependa de otra unidad superior (unidad sintáctica).
  4. Tiene dos constituyentes inmediatos: el sujeto (S) y el predicado (P). 

PREDICADO

El predicado es la función sintáctica realizada por el sintagma verbal dentro de la oración. Por ello, su núcleo es siempre un verbo, que puede aparecer en sus diferentes formas: simple (canto), compuesta (he cantado), forma no personal (cantando), locución verbal (echar de menos) y perífrasis (ir a comer).

Se distinguen dos tipos de predicado según la naturaleza de su núcleo:

  • Predicado nominal (PN): aquel que está formado por un verbo que ejerce de cópula o unión (generalmente, los verbos "ser", "estar" y "parecer") entre el sujeto y el atributo. Este complemento del predicado nominal, el atributo, sirve para expresar una cualidad o un estado del sujeto: María Luisa es mi mejor amiga. Parece extranjero. Estamos cansados. Además del atributo, cuya presencia es imprescindible para la constitución del predicado nominal, pueden aparecer dentro de este sintagma verbal algunos complementos circunstanciales o el complemento indirecto: Soy feliz en esta preciosa playa.
  • Predicado verbal (PV): es aquella función sintáctica realizada por un sintagma verbal en el que el núcleo es un verbo con sentido pleno, no copulativo, y sus posibles complementos.

En algunos casos, los verbos "ser", "estar" y "parecer" carecen de atributo y funcionan como verbos predicativos, por lo que constituyen un predicado verbal. En esas ocasiones, el significado de estos verbos es el siguiente:

  • Estar: estar en un lugar o situación física, permanecer. Cáceres está cerca de Badajoz.
  • Parecer: parecerse a alguien. María se parece a su madre.
  • Ser: procedencia de un lugar determinado. Tú eres de Madrid.

También se produce el caso opuesto: cuando, en ciertos sintagmas verbales, algunos verbos predicativos pierden su significado original y actúan como copulativos. Para entenderlo, partamos de un ejemplo con el verbo "andar": el enunciado "Pedro anda todos los días 10 kilómetros" contiene un predicado constituido por un verbo predicativo (que significa "caminar") y dos complementos circunstanciales. No obstante, el mismo verbo en la frase "Pedro anda muy preocupado últimamente" actúa como semipredicativo o semicopulativo, ya que puede ser remplazado por"estar" ("Pedro está muy preocupado últimamente") sin que se produzca una pérdida relevante de significado en la frase.

Importa señalar, asimismo, que existen frases que carecen de verbo y que se conocen como oraciones nominales (son un tipo de oración unimembre, ya que no se pueden analizar mediante el paradigma "sujeto-predicado"). Entre estos enunciados se encuentran las interjecciones ("¡Hola!"), algunas frases hechas ("A mal tiempo, buena cara"), frases admirativas ("¡Qué bueno!"), etc.


SUJETO

El sujeto es aquel sintagma cuyo núcleo que coincide en número y persona con el verbo de la oración. Suele ser un sintagma nominal, pero también puede ser un infinitivo o una oración subordinada sustantiva. Como el sujeto está exigido por el verbo, se considera que es un ARGUMENTO.

Para reconocerlo, el primer paso es comprobar la relación de concordancia. Tomemos de ejemplo, para ello, esta oración: "Nosotros vamos de vacaciones a Kiyú". En primer lugar, tenemos que buscar el sintagma que concuerda con el verbo en número y persona. Según lo afirmado anteriormente, el sujeto sería "Nosotros", puesto que, al igual del núcleo del predicado, responde a la primera persona del plural. Para comprobarlo, tan solo hay que cambiar el número y persona del sintagma que, presumiblemente, es el sujeto. Si esta transformación obliga también a cambiar el verbo, estaremos ante la opción correcta. Veamos el resultado: "Él va de vacaciones a Kiyú". 

La segunda prueba para reconocer el sujeto es preguntarle al verbo "¿Quién? / ¿Quiénes?" o en ocasiones "'¿Qué?"

 Es importante saber que el sujeto no puede estar precedido por una preposición.

- Sujeto tácito: existen oraciones en las el sujeto no está explícito, si bien eso no significa que no exista sintácticamente. Las oraciones con sujeto tácito son aquellas en las que el sujeto no aparece expresamente pero queda sobrentendido por el contexto,  y su referencia se recupera mediante el número y la persona del verbo conjugado. Es el caso de la oración "Volveré tarde"; en ella, sabemos que el sujeto es "yo" puesto que el verbo aparece conjugado en la primera persona del singular.

- Oraciones impersonales: son aquellas que carecen totalmente de sujeto, ni expreso ni tácito, por lo que no puede recuperarse en ningún caso (la oraciones impersonales se consideran dentro de la categoría de frases unimembres, que son aquellas que no pueden dividirse en sujeto y predicado, puesto que carecen de uno de esos dos miembros). 

En castellano se dan varios tipos de oraciones sin sujeto:

  • Impersonales de verbo metereológico: cuando el núcleo del predicado sirve para expresar ciertos fenómenos de la naturaleza que carecen de agente de la acción. Por ejemplo: Llueve a cántaros. Llovió toda la semana sobre la ciudad.
  • Impersonales gramaticalizadas: se producen con algunos verbos (hacer, haber, bastar...) que quedan inmovilizados en la tercera persona del singular. Es el caso de las siguiente oraciones: En Shangrilá hace mucho calor. Es todavía temprano para acostarse. Hay mucha gente en la feria.
  • Impersonales con "se": son oraciones en las que la partítcula "se" (que funciona como marca verbal de impersonalidad) se emplea para encubrir al sujeto sin que sea posible recuerarlo. Ejemplo: En este barrio se vive tranquilamente.  

Las preposiciones son palabras invariables que sirven de nexo entre las diferentes partes de una oración e introducen complementos.

Las preposiciones en español son:

a, ante, bajo, cabe, con, contra, de, desde, durante, en , entre, hacia, hasta, mediante, para, por, según, sin, so, sobre, tras, versus y vía.

Además de las preposicionen, existen las locuciones preposicionales (ej. después de, cerca de), que son agrupaciones de palabras que juntas funcionan gramaticalmente como una preposición.